Todo aquello que día tras día va dando forma a nuestro ser y nuestro estar en el mundo lo hace en la medida en que da forma también a nuestro cuerpo y nuestro modo de sentir nuestro cuerpo. Las puertas que se cierran, el dolor, el miedo o la incertidumbre que dejan, el otro que apoya y acompaña, o al que acompañamos, el otro que nos hiere o al que herimos, la angustia o la fragilidad, las puertas que se abren hacia la confianza o la alegría… dejan sus huellas acaso más tangibles sobre nuestras espaldas y cuellos, pero marcan de manera más profunda y sutil la totalidad de nuestro sentimiento del propio cuerpo. El masaje terapéutico, así entendido, se convierte en una poderosa herramienta, en la que bajo una orientación gestáltica confluyen quiromasaje, masaje sacrocraneal, drenaje linfático, reeducación postural, reflexología podal y facial, y reiki, y que nos permite sentirnos mejor y estar mejor -deshacer contracturas, mitigar tensiones, aliviar dolores o sensaciones incómodas, sentirnos más fuertes o más ligeros-, pero también adentrarnos en una vía de conocimiento de uno mismo: darnos cuenta, tomar las riendas, cambiar… pero hacerlo escuchando al cuerpo y con el cuerpo.

Formada en Quiromasaje Sacro-Craneal, Reflexología, Rehabilitación postural. Drenaje linfático. Masaje Pre y Post Parto con pareja. T.I.N (Técnica de Integración Neuroestructural.)