Experimenter
 
Ciertos comportamientos humanos que causan daño manifiesto a personas, por más que se repitan, no dejan de sorprendernos y escandalizarnos. Aunque intentemos encontrarles explicación, la mayor parte de las veces los atribuimos a la baja condición moral y/o maldad de aquellos que los protagonizan.
 
Cuando en 1961 el psicólogo experimental Stanley Milgram planteó su investigación sobre los límites que podía alcanzar la conducta de obediencia a la autoridad, nadie imaginó los resultados que llegaría a obtener. Estos resultados mostraron la disposición de una elevada muestra de sujetos a acatar y ejecutar instrucciones dictadas por una Autoridad, para aplicar un castigo doloroso a otros sujetos a pesar de las muestras de dolor de estos últimos.
 
Esta película nos brinda una excelente oportunidad para reflexionar (que no justificar) sobre los factores que mueven algunas de nuestras conductas en la realidad, más allá de nuestros valores morales.
 

La Reflexión está servida… ¡Venid a participar! La entrada en GRATUITA, previa inscripción en salas@equipocentro.com

 
Coordinan:  Alicia Herrero, psicóloga y terapeuta de orientación humanista y Venancio Palomo, terapeuta Gestalt.